
Estuvimos en casa, y en cosa de una hora, a fuerza de improvisar, grabamos el material, que dicho sea de paso quedó aparcado en un cajón, a la espera de ser editado, estando yo no muy satisfecho con lo que tenía, pero con la certeza de que sería uno más. Y el “uno más” es muy importante en mi filosofía y mi manera de hacer las cosas.
Ayer fue el momento idóneo para empezarlo a montar… y hoy es ya una realidad.
Pero, ¿Qué es “el caballero de la orden sepulcrista”… Allá por el año 2002, yo andaba muy flipado con uno de los freaks de Cardenas, en concreto con Joan antoni Estades de Montcaire i Bisbal. El mismo decía que tenía el honor de tener este título. El caso es que a mí, me hizo gracia y tras someter aquél día a mis amigos a una sesión intensiva de imágenes con el freak al que me refiero como protagonista y sin comerlo ni beberlo, decidimos improvisar un corto que nada tenía que ver con Joan Antoni, pero me pareció gracioso bautizar aquella “obra” con el titulo nobiliario del mallorquín. La gracia estaba em que imitaría al pie de la letra las producciones Dogma, con un dramón entre surrealista y pedante, pero con las innatas dosis de comedia que involuntariamente me salen siempre que llevo a cabo un grabaje. Eso si, seguí el manifiesto a rajatabla, de hecho, grabé una especie de introducción en la que mi amigo Rubén J.R, leía las normas, para dar paso al corto de marras.

Aunque el corto en cuestión siempre me cayó simpático, no deja de ser una cafrada anecdótica.
Seis años más tarde, y aprovechando una visita a casa de Murphy, ocurrió esto.
Y un año más tarde, nos reunimos para hacer lo mismo. Hoy lo he terminado.
Comenzando a montar, Me doy cuenta de que me encuentro ante un material excesivamente dramático…¡un dramón sin gracietas! No tiene gracia ninguna este corto…no se puede ver. Pero según iba montando, me descojonaba con las tomas falsas. Y aquí empiezan las dudas del director torturado, sin talento, con neuras y muy frustrado: ¿y si paso de este corto? ¡Eso nunca¡ soy un videoasta anárquico ( desde que el otro día en esta entrada escribí ese termino, me lo estoy tomando muy apecho, porque me encanta…). Por un lado, tenía un dramón muy aburrido, muy deudor del cine danés, que si, aburrido, pero muy enriquecedor para mí…siempre he querido hacer un drama. De hecho el drama de esta vez, es involuntario, así que eso es todavía una asignatura pendiente que pienso llevar a cabo en un futuro. Por otro lado, tengo una serie de tomas falsas, que transmiten diversión y buen rollo, y aunque joden el ritmo del corto, le dan un aire muy desenfadado. Sigue siendo un dramón, pero da buen rollito, así que puedo dejar las tomas falsas en el corto…Además eso no es nuevo. George Kuchar lo ha hecho infinidad de veces, Naxo también y no será la primera vez que yo lo haga. Tras mucho pensarlo, decido dejar las tomas falsas dentro del corto. No todas, solo las efectivas.
También, empiezo el corto montando de manera muy estándar y muy currado, cosa que para el corto que es da mucho trabajo y no sirve para nada. ¿Porqué tengo que pegarme el currazo, por qué tiene que estar montado de manera impoluta? Al fin de al cabo, esto no lo va a ver nadie, y si lo ven, deben aprender que un corto, no tiene por cojones que ser como los que haga el Chapero- Jackson, yo no tengo nada que ver con ese tipo ni con ninguno de los de su índole… yo soy el videoasta anárquico ( te repites, querido Olid) y monto mal, por: A) por que me sale de los cojones y B) porque no sabes montar. Con lo cual, tenemos un corto cuyos primeros tres minutos está montado como un corto estándar, trabajando con las pistas de imagen y sonido, intentando adecentar técnicamente el resultado y quebrándome los sesos y los siete minutos restantes, está montado de la manera mas chapucera y sencilla posible. Cortes puros, sin frases del final de un plano empezando otros planos.

Bien, la cosa ya va pillando color. Estoy motivado, vamos a darle otra vuelta al asunto.
Normalmente, todos estos fans del cine de género, quien no lo haya hecho que levante la mano, en un entusiasta homenaje a las pelis de autocine y las sesiones dobles, dotan a sus cortos de monstruos con el típico (y precioso) efecto de envejecimiento del fotograma, a base de grano, rayas en el fotograma y pelos pelados. Sois todos más típicos que mis cojones.
Bien, pocas veces me da por hacer un corto que homenajee el género, y eso que me encanta, soy tan fan como el que más, pero si algún día me diese por hacer uno homenaje a la serie Z, JAMÁS, metería ese efecto. Pero EL CABALLERO DE LA ORDEN SEPULCRISTA 3, es un ¿homenaje o parodia? del cine de autor Europeo. ¿Quién hace este tipo de cortos? Nadie. De hecho aquel que lo hace, directamente pasa a engordar la filmografía del cine de autor europeo, así que dudo mucho que doten sus cortos de efectismo alguno. Pues yo si. Así que envejezco la imagen, cosa que me gusta, pero con todos los niveles al máximo. Una vez mas la exageración hace acto de presencia. Hay tanto grano, que en vez de potenciar el efecto de envejecimiento de la peli, lo anula, esto parece otra cosa. Y lo mejor de todo, es que el hecho de utilizar este efecto es del todo innecesario.
Dejo renderizando el corto y me voy. Dejo pasar unas horas más que suficientes y e pongo a ver el corto.
El resultado es, QUE HACE MUCHOS AÑOS QUE NO ME SENTÍA TAN SATISFECHO CON EL RESULTADO DE UN CORTO.
Soy la hostia.
Aquí les dejo unas capturas, sin el retoque digital. No dicen nada… pero yo digo que acabo de realizar una obra maestra…
¿se acuerdan que les hablé de la crisis creativa y de desanimo en un post anterior? Pues desapareció. Ahora tengo otra crisis, la del mega artista integro y transgesor que se cree que es la polla. Y eso me gusta.








